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Debido
a las llamadas telefónicas y a los emails recibidos, he decidido
comentarles un poco sobre el ejercicio del tantra. Comienza en
el Siglo IV de la era cristiana. Aparece en la India un movimiento
iniciático-esotérico de gran pujanza y que de alguna manera influye
ya que prolonga el conocimiento interno de cada individuo. El
trantismo propone una técnica encaminada a la reconciliación con
el Ser Interior de cada individuo, en prepararse para liberar
las energías internas, y aprender a usarlas y tratar de sacar
la violencia y la oscuridad espiritual en que estamos sumergidos,
por los problemas cotidianos que hace que nos intoxiquemos diariamente.
Exiten decenas de Trantas, siendo la más conocida y notable los
Kaula, las técnicas del Yoga y los principios religiosas, es la
unión de la Divinidad y la unión mística como medio de realización.
El tantra, en su forma más pura, no acepta la eyaculación del
hombre ya que esto no permitiría que la mujer logre múltiples
orgasmos. Sin embargo, el tantra posibilita la multiplicidad de
orgasmos para el hombre también. Para activar las energías internas
hay que abrir nuestros canales de energía y lo limpiamos de cualquier
impureza, con ello sintonizaremos un punto cumbre. Hay que tener
una fuerte determinación.
Es la pareja quien debe elegir esta manera de hacer el sexo distinto,
con mayor vigorosidad pero parando los impulsos y disfrutando
de las caricias que llevan al éxtasis, disfrutando del sexo de
una manera totalmente distinta.
Los movimientos tántricos permiten liberar la sensibilidad mediante
cada movimiento. Los besos y las caricias según el tantra. Las
diferentes formas de besarse llevan a esa relación dual a buscar
el equilibrio.
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Una forma de contacto es el labial, en la cual solo entran en
contacto los
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labios
inferiores y superiores de cada uno de los integrantes de la pareja.
Son besos lentos y pausados en los cuales solamente entran en
juego los labios.
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Otro
estilo es el beso lingual en el que un integrante de la pareja
utiliza su lengua para recorrer los labios de su amante en introducirla
en su boca en busca de nuevas sensaciones.
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La
siguiente expresión del beso lo constituyen los mordiscos, con
los cuales se ejerce cierta presión que permite estimular a la
pareja.
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Finalmente,
podemos hablar de soplar las partes sensibles de la piel o por
el contrario succionar zonas sensibles del cuerpo. Hay que destacar
la importancia del tacto que debe acompañar a los besos. El tacto
según el yoga tántrico es un forma clave para la transmición de
energía entre los integrantes de la pareja, superando la dualidad
espíritu - materia.
La
respiración y los juegos eróticos Acompañado de música que los
eleve, de velas y sahumerios que perfumen y adornen el lugar en
el cual realizarán el acto sexual, los integrantes de la pareja
deben comenzar a respirar de manera pausada y rítmica, escuchando
primero su propia respiración para luego unirse, lentamente a
la respiración del otro. Luego de unos minutos, el tacto y la
transmisión de energía entrarán en juego. Y es en ese momento
donde comenzarán a sentir que los invade un éxtasis mutuo, que
se verá reflejado -en el caso de la mujer- por la secreción de
un néctar dulce, fluido, aguado, emanado al activarse el punto
"G", zona esponjosa ubicada a 5 cm de la entrada de la vagina,
sobre la pared interior.
El resto llegará de las sensaciones que vayan invadiendo a la
pareja durante todo el acto sexual. El misterio del tantra es
la experiencia de trascender el espacio y el tiempo, de superar
la dualidad espíritu/materia de la participación en un proceso
cósmico y divino.
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